Hoy es
el primer día en el que todo cambia. Aquí comienza mi hazaña. Yo, un devorador
de carne empedernido, amante de los jugosos y sangrantes filetes, empiezo mi
aventura vegetariana. He decidido acercarme al mundo de los comeplantas
(vegetarianos, dicho políticamente correcto) durante un mes para investigar un
poco. Pasaré treinta días alimentándome de hierbajos: cero carnes y pescados.
Además, trataré de evitar los lácteos en la medida de lo posible.
Son varios los motivos que me impulsan a
escoger este nuevo camino. En primer lugar, podré experimentar y enriquecerme
como cocinero y poder llevar una dieta respetuosa con el medioambiente, con
todo el circulo kharmatico que ello conlleva.
Hoy
he disfrutado de mi último manjar “cárnico”. Sin embargo, he querido combinarlo
con un segundo plato ya vegetariano para ir adaptando el cuerpo. De primero he
preparado un estofado de pulpo con patatas y de segundo unos filetes de seitán.
No hace falta que diga como estaba el pulpo... Pero hablemos del seitán, que es
lo que nos concierne. A priori hay que decir que en crudo huele a pan y se
puede observar que tiene una textura curiosa… Lo he preparado a la plancha (hay
que advertir que tiene un tiempo de cocción bastante reducido, si lo cocinamos
demasiado adquiere un sabor demasiado amargo). El sabor podría describirlo, a
grandes rasgos, como una mezcla de pan con carne y tiene una textura algo
esponjosa muy curiosa en boca
*COMPRA
VEGETARIANA DE HOY: un taco de tofu, seitán fileteado, dos calabacines y dos
hamburguesas de brócoli .
Me he decidido a preparar una más que buena
pizza de verduras con tofu. A primera vista creía que la ración era bastante
pequeña, pero ha sido más que suficiente para sentirme saciado. Con poco tiempo
de cocción conseguimos una cena buena, sana y sabrosa.
Pero esta es mi duda: al empezar a consumir esa
clase de productos es normal que sientas como si tus tripas se devorasen entre
ellas? Tener reflujos de jugos gástricos subiendo y bajando y un serio impulso
de vomitar? Es extraño, desanima un poco el tener esas sensaciones, pero
supongo que es mi cuerpo, que acostumbrado a ingerir basura rechaza el nuevo
alimento; será cuestión de que mi cuerpo lo asimile, no voy a abandonar tan
fácilmente…
En conclusión, me ha parecido un comienzo
bastante agradable. Seguiré informando por aquí de mis progresos, recetas y
opiniones acerca de todo lo que rodea este mundo que acabo de descubrir. De
modo que, puedo decir: ¡hasta pronto carne!

No hay comentarios:
Publicar un comentario